Pernoctadas hospitalarias
Sabido es el reclamo actual de
aumento de salarios en el sector docente, además del saneamiento de la obra social (IPAUSS) y de
la creciente precarización laboral. Éstos serían los temas más puntuales y en
boga.
No menos importante es la
dificultad que a diario tienen los docentes que deben realizar sus estudios
psicofícos, los cuales son obligatorios claro está, para ejercer la labor. El
problema se presenta en que solamente se acepta el realizado en el Hospital
público de la ciudad, añadido a que cada martes se expiden diez turnos por
semana, para traumatología y otros diez, para otorrinolaringología.
Cada madrugada de martes, se
puede ver en el sector de emergencias del hospital riograndense, verdaderos
“campamentos” de educadores en espera de un turno. Muchos de ellos, desde las
once horas de la noche anterior, confeccionan improvisadas listas para guardar
el orden de llegada de quienes acuden por el mismo fin. Al malestar generado,
se agrega el hecho que a muchos de ellos, los aguarda una jornada de trabajo
completa tras pernoctar en el Hospital.
Por otra parte, en la oficina de “Fiscalización
Sanitaria”, se hace firmar un informe que apunta lo siguiente: “en el caso de
no finalizar los exámenes psicofísicos se descontará el día de ausencia, norma
establecida por ley” aclara.
Ahora además, los docentes no
podrían enfermarse, o en todo caso, deberán concurrir enfermos al trabajo, que
sería la opción. De más está decir que los descuentos se realizan de forma rauda
e inmediata.
Ante la consulta de éste problema
en Fiscalización Sanitaria, elaboran una perorata de argumentos poco felices,
“por lo pronto no se retienen los sueldos”, no obstante se pudo corroborar que
a varios docentes les llego la notificación intimatoria.
¿La única opción posible, es
aceptar esa forma desgraciada de dormir en la sala de emergencias para intentar conseguir el
preciado turno?
Al menos las personas que acuden, no parecen
creer en otra modalidad, y menos, resistirse a ese sistema del cual terminan
siendo, esclavos y cómplices.
En un 
