domingo, 9 de octubre de 2011

Raudos descuentos y turnos discontínuos


Pernoctadas hospitalarias
Sabido es el reclamo actual de aumento de salarios en el sector docente, además del  saneamiento de la obra social (IPAUSS) y de la creciente precarización laboral. Éstos serían los temas más puntuales y en boga.
No menos importante es la dificultad que a diario tienen los docentes que deben realizar sus estudios psicofícos, los cuales son obligatorios claro está, para ejercer la labor. El problema se presenta en que solamente se acepta el realizado en el Hospital público de la ciudad, añadido a que cada martes se expiden diez turnos por semana, para traumatología y otros diez, para otorrinolaringología.
Cada madrugada de martes, se puede ver en el sector de emergencias del hospital riograndense, verdaderos “campamentos” de educadores en espera de un turno. Muchos de ellos, desde las once horas de la noche anterior, confeccionan improvisadas listas para guardar el orden de llegada de quienes acuden por el mismo fin. Al malestar generado, se agrega el hecho que a muchos de ellos, los aguarda una jornada de trabajo completa tras pernoctar en el Hospital.
Por otra parte, en la oficina de “Fiscalización Sanitaria”, se hace firmar un informe que apunta lo siguiente: “en el caso de no finalizar los exámenes psicofísicos se descontará el día de ausencia, norma establecida por ley” aclara.
Ahora además, los docentes no podrían enfermarse, o en todo caso, deberán concurrir enfermos al trabajo, que sería la opción. De más está decir que los descuentos se realizan de forma rauda e inmediata.
Ante la consulta de éste problema en Fiscalización Sanitaria, elaboran una perorata de argumentos poco felices, “por lo pronto no se retienen los sueldos”, no obstante se pudo corroborar que a varios docentes les llego la notificación intimatoria.
¿La única opción posible, es aceptar esa forma desgraciada de dormir en la  sala de emergencias para intentar conseguir el preciado turno?
Al menos las personas que acuden, no parecen creer en otra modalidad, y menos, resistirse a ese sistema del cual terminan siendo, esclavos y cómplices.

¿Conectar igualdad o legitimar diferencias?


¿(Des)-Conectar igualdad?
 
En primer juicio, la igualdad estaría asegurada en cuanto que cada estudiante de las escuelas, ya sean privadas o públicas, secundaria tendrían la posibilidad de contar con una netbook.
Ahora bien, el proyecto conectar igualdad implementada por el estado nacional, podría valorarse  en cantidad de netbook y demás dispositivos informáticos entregados, lo cual no se desmerece. De igual manera habría que mencionar las falencias que se presentan en el programa en cada provincia o región. Puntualmente en nuestro caso, en la ciudad de Río Grande, son varios colegios en dónde se avanza con el mismo, aunque no se dispone de una conexión de Internet óptima. Tal es el caso del Colegio Provincial Soberanía Nacional, que tras la entrega de las netbook a un importante número de estudiantes (alrededor del 50 %) posee este inconveniente.
La “red” es la concedida por el Ministerio de Educación de la provincia, la cual no logra abastecer a todas las escuelas de la jurisdicción. (Éste servicio debe ser garantizado por cada provincia, y no le cabría responsabilidad directa a la nación). Son dos megas para varias escuelas de la ciudad, las cuales deben configurar los terminales repartidos en cada aula.
Por el momento no se ofrece respuesta y mucho menos se vislumbra una solución, ¿será que conectar igualdad no acrecienta más la brecha entre centro  y periferia, entre los que poseen acceso a la conexión y aquellos que gracias si tiene luz eléctrica? La misma brecha que se generó cada vez que se implementaron tecnologías sin demasiada planificación.
Esto sería algunos de los problemas que tendría el plan, sumado las reparaciones de los materiales dañados y otros.
Por ahora, parece ser que demarca las distancias caprichosas e históricas de nuestro país, acentuando diferencias más que saldando igualdad, por más esfuerzo, expone no bastarse solamente con la entrega de netbook.